No se sabe cómo, pero una buseta los trajo desde el municipio de Codazzi (Cesar) entre adultos y niños, dejándolos a su suerte en las calles de Barrancabermeja. Son indígenas de la etnia Yukpa y su situación en el puerto petrolero es de desplazamiento. Como suele ocurrir, solo uno de ellos habla español y proceden de la Sierra del Perijá, zona limítrofe entre Colombia y Venezuela.