La unidad está en las reformas. La victoria, en defenderlas y ejecutarlas

La ausencia de Iván Cepeda en la consulta del llamado centro progresismo logró, al menos por ahora, romper la unidad dentro de los amigos del gobierno.

La ausencia de Iván Cepeda en la consulta del llamado centro progresismo logró, al menos por ahora, romper la unidad dentro de los amigos del gobierno.

En Colombia se vive un momento de profunda tensión institucional. Un magistrado del Consejo de Estado suspendió el decreto que fijaba un incremento del 23% del salario mínimo y establecía un salario mínimo vital, una decisión que impacta directamente a 2,5 millones de personas que esperaban un alivio frente al aumento del costo de vida.

La Fiscalía General de la Nación fue clara y contundente: exdirectivos de la Nueva EPS habrían alterado de manera sistemática los estados financieros entre 2019 y 2022.

Luego de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) le impidiera a Iván Cepeda participar en la consulta del ocho de marzo, el escenario político colombiano entró en una zona de turbulencia profunda.

La representante a la Cámara por Bogotá, Mafe Carrascal, lanzó una dura denuncia contra la administración del alcalde Carlos Fernando Galán, a quien acusa de tomar decisiones que van en contra del interés público y de profundizar un modelo de privatización progresiva de los servicios y bienes de la ciudad.

Washington fue este martes el escenario de un encuentro largamente esperado entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump, una reunión que ambos calificaron como “muy buena” y que dejó, según el mandatario colombiano, un “aire optimista”, tras más de un año marcado por choques constantes, amenazas diplomáticas y una relación bilateral al borde de la ruptura.

En Colombia, la llamada separación de poderes es más una ficción constitucional que una realidad efectiva. En la práctica, existe un solo poder dominante: el económico, aliado históricamente con la vieja política tradicional y corrupta.

Resulta cada vez más difícil sostener ese eslogan cuando se observan sus actuaciones recientes. Durante todo un fin de semana, Sergio Fajardo se dedicó a hablar mal de Iván Cepeda, no a presentar propuestas propias ni a debatir ideas de fondo para el país.