Lo decadente del “centro” político: cuando la etiqueta oculta el mismo modelo

En los últimos meses el debate político en Colombia ha estado marcado por un fenómeno curioso: casi todos los candidatos se autodenominan de “centro”.

En los últimos meses el debate político en Colombia ha estado marcado por un fenómeno curioso: casi todos los candidatos se autodenominan de “centro”.

Ahora hablan sin cesar de un supuesto líder que puede poner a dialogar a todos los sectores en un país altamente polarizado. Se presenta como la figura capaz de reconciliar a quienes hoy parecen irreconciliables, como el mediador que vendría a cerrar las heridas políticas que atraviesan al país.

Lo del representante a la cámara (electo) por Bogotá, del Centro Democratico, Daniel Briceño ya es Mitomanía. No fue austero en su campaña al Congreso. Fue un derrochón. Y no es independiente. Tiene poderosos grupos económicos detrás. Desmontemos su falso discurso:

Preocupado por el “rumbo” que, según él, están tomando el país y la economía, el controvertido dirigente Germán Vargas Lleras reapareció en la escena pública con un video en el que lanza su nueva campaña, denominada “Recuperemos el rumbo”.

El reconocido periodista y escritor Iván Gallo, fiel a su estilo directo, mordaz y sin concesiones, volvió a sacudir el debate público con una de sus habituales publicaciones en redes sociales.

Un grupo de 35 mujeres periodistas, escritoras, abogadas y comunicadoras colombianas firmaron un manifiesto público para exigir que se rompa lo que califican como un “pacto de silencio” en torno a las reiteradas menciones del ex presidente Andrés Pastrana en los archivos desclasificados del caso Jeffrey Epstein.

Desde la Universidad de Cartagena, el Procurador General Gregorio Eljach lanzó un nuevo llamado a sumarse a la estrategia de “Paz Electoral”, invitando a directivos, docentes y estudiantes —como lo ha hecho en una maratónica gira nacional— a respaldar unas elecciones libres, transparentes y seguras.

En un debate organizado por El Tiempo y RCN Televisión, medios reconocidos por su postura crítica frente al gobierno de Gustavo Petro, se vivió un momento político que no pasó desapercibido.

El abogado y defensor de derechos humanos Luis Guillermo Pérez Casas publicó el 22 de febrero de 2026 un pronunciamiento titulado “La difamación contra Iván Cepeda Castro no es periodismo, es violencia electoral”, en respuesta a una columna divulgada por La Silla Vacía.

Hablar de “blindaje institucional” cuando amplios sectores del país sienten desconfianza frente al sistema electoral no solo resulta imprudente, sino profundamente irresponsable.