Al cumplirse diez años de la muerte de Monseñor Jaime Prieto Amaya este próximo 25 de agosto, queremos con estas palabras recordarlo, honrar su memoria, hacerle un homenaje de reconocimiento y agradecerle por sus aportes en la creación de los Programas de Desarrollo y Paz, una iniciativa que durante 25 años ha estado contribuyendo a generar bienestar y a la construcción de la paz desde los territorios, con la participación activa de las comunidades y con el apoyo especialmente de la Iglesia Católica, el Gobierno Nacional, la cooperación internacional y algunas empresas.