
La ya compleja situación jurídica y electoral de Erwin Jiménez, suma un nuevo capítulo que ha encendido el debate político local y regional.
A la pérdida de su investidura como concejal, ahora se añade lo que analistas independientes califican como una posible doble militancia, derivada de su reiterado, público y activo respaldo a la campaña de Gustavo Moreno, candidato al Senado por el Partido Verde.
Son fórmula electoral
Según expertos consultados, el vínculo político entre Jiménez y Moreno va más allá de una simple coincidencia programática o un saludo protocolario.
Ambos han sido vistos participando conjuntamente en actos proselitistas, eventos públicos y actividades de campaña, presentándose incluso como una “fórmula” electoral.
Este comportamiento, afirman los analistas, implica adhesión política mutua, acompañamiento permanente y promoción explícita de propuestas y candidaturas pertenecientes a partidos distintos, ambos con personería jurídica vigente.
La legislación electoral colombiana es clara
La legislación electoral colombiana es clara al prohibir la doble militancia, entendida como la participación simultánea o el apoyo activo a más de una organización política.
El Consejo de Estado ha reiterado en diferentes fallos que esta prohibición aplica a todas las colectividades, sin importar su tamaño, nivel de representación o alcance territorial.
En ese sentido, la publicación de fotografías, videos y mensajes en redes sociales donde Jiménez y Moreno se apoyan mutuamente podría ser interpretada como una infracción a las normas que rigen el sistema de partidos.
El caso resulta especialmente delicado debido
Para algunos juristas, el caso resulta especialmente delicado debido a la condición política previa de Jiménez y a los antecedentes que ya pesan sobre su carrera pública. La pérdida de investidura, una de las sanciones más severas en el ámbito político, lo dejó en una posición de alta vulnerabilidad jurídica.
La eventual configuración de una doble militancia podría cerrar aún más el margen de maniobra de sus aspiraciones electorales futuras y abrir la puerta a nuevas investigaciones por parte de las autoridades competentes.
Alianzas para Senado y Cámara son independientes
La jurisprudencia del Consejo de Estado ha sido reiterativa en señalar que las alianzas para Senado y Cámara son independientes y que ningún dirigente o candidato puede trasladar apoyos entre corporaciones sin una coalición válida y expresa. En este caso, las pruebas conocidas demostrarían que dicha prohibición habría sido desconocida de manera sistemática.
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A este panorama se suman múltiples denuncias de presunta corrupción administrativa en la Unidad para las Víctimas, entidad en la que tanto Jiménez como Moreno han sido señalados en informes y publicaciones de medios de alcance nacional.
Si bien hasta el momento se trata de acusaciones que no han derivado en condenas judiciales, el hecho de que ambos aparezcan como protagonistas de estos escándalos contribuye a deteriorar su imagen pública y a reforzar la percepción de una alianza política cuestionada.
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Así las cosas, el comportamiento electoral de estas dos figuras, hoy ampliamente criticadas, es interpretado por sectores de opinión como una colaboración formal entre organizaciones políticas distintas, lo cual está expresamente prohibido. Para los expertos, no se trata solo de afinidades personales, sino de actos concretos de campaña que podrían configurar una falta disciplinaria.
La polémica, sin embargo, sigue abierta.
¿Es realmente doble militancia lo que practican Erwin Jiménez, de Cambio Radical, y Gustavo Moreno, del Partido Verde?
La respuesta definitiva dependerá de la interpretación que hagan las autoridades electorales y judiciales, pero mientras tanto el debate ya está instalado y promete seguir generando controversia en el escenario político de Barrancabermeja y el país.





