
En un debate organizado por El Tiempo y RCN Televisión, medios reconocidos por su postura crítica frente al gobierno de Gustavo Petro, se vivió un momento político que no pasó desapercibido.
Siete hombres, todos cabezas de lista al Senado por sus respectivos partidos, intentaron arrinconar a la doctora Carolina Corcho, única mujer en el debate y cabeza de lista del Pacto Histórico.
Sin embargo, lejos de amilanarse, Corcho respondió uno a uno los señalamientos y convirtió la encerrona en una demostración de solvencia técnica y firmeza política.
Desde el inicio, el tono de varios de sus contendores fue confrontacional.
Cuestionamientos sobre la reforma a la salud, acusaciones sobre la gestión del gobierno y reiteraciones de cifras alarmistas marcaron las intervenciones de sus opositores.
Pero Corcho, con argumentos estructurados y datos en mano, no solo se defendió, sino que expuso inconsistencias y vacíos en los planteamientos de quienes la atacaban.
Analistas imparciales coincidieron en que la doctora se defendió con solidez.
Siete políticos la increparon con dureza, pero ella respondió con precisión, señalando errores conceptuales y desmontando afirmaciones que, según explicó, carecían de sustento.
Más que un intercambio de acusaciones, el debate se convirtió en una confrontación entre modelos de salud: uno centrado en la intermediación financiera y otro enfocado en la garantía efectiva del derecho.
Protegen el negocio de las EPS, no la salud
Uno de los momentos más contundentes llegó cuando Corcho afirmó, refiriéndose a congresistas de partidos tradicionales: “Protegen el negocio de las EPS, no la salud”.
La frase sintetizó su postura: el sistema actual, argumentó, prioriza la rentabilidad de las Entidades Promotoras de Salud por encima del bienestar de los pacientes. También sostuvo que muchos opositores rechazan la reforma sin haberla leído en detalle, basando sus críticas en interpretaciones parciales o información descontextualizada.
Frente a la narrativa de que el gobierno ha incrementado las intervenciones a EPS, Corcho fue enfática
Este es el gobierno que menos intervenciones ha realizado en comparación con administraciones anteriores. Además, aclaró que las intervenciones no son la reforma. “La reforma no se ha implementado y por eso no se puede resolver el problema de fondo”, explicó, diferenciando medidas administrativas puntuales de un cambio estructural del sistema.
Otro dato que puso sobre la mesa fue el relacionado con las quejas de los usuarios.
Desmintió que estas hayan aumentado principalmente en las EPS intervenidas. Según los datos mencionados, el incremento ha sido mayor en las no intervenidas. ¿La razón? El gobierno ha facilitado y ampliado los canales de atención y denuncia, lo que hoy permite visibilizar problemas que antes quedaban ocultos o sin registrar.
Para los seguidores del progresismo, la actuación de Corcho fue motivo de orgullo.
Destacaron su claridad conceptual, su visión de Estado y su capacidad para sostener un debate técnico en medio de ataques políticos. Consideran que su designación como cabeza de lista al Senado representa una apuesta por el conocimiento y la coherencia programática.
Más allá de simpatías partidistas, el debate dejó una imagen clara: la discusión sobre la salud en Colombia está lejos de agotarse. Y, como reiteró Corcho, la salud debe entenderse como un derecho fundamental, no como un negocio.





