“Me atribuyen poderes que no sabía que tenía”, dice Edwin Palma

“Me atribuyen poderes que no sabía que tenía”, dice Edwin Palma

Edwin Palma E.

Por: Edgar Daniel Rodao

 

Edwin Palma Egea es barranqueño, trabajador de la refinería de Barrancabermeja hace 17 años.   Actualmente tiene 34 años de edad, es abogado, especialista en derecho laboral y magíster en derecho,  y  ya  casi completa 10 años en la dirección de uno de los sindicatos más insignes del país: la Unión Sindical Obrera (USO).

 

Palma ha sido un dirigente controvertido y fuertemente mediático.  A pesar de todo ha obtenido las mejores votaciones entre los trabajadores petroleros y, sin duda, se proyecta bien políticamente en la ciudad y el país.

 

Por supuesto que —en medio de una sociedad actualmente tan polarizada como la nuestra—  las circunstancias han hecho que Edwin Palma sea objeto de ‘odios y de amores’.  

 

Así las cosas, tratando de conocer un poco más de su vida pública, política y sindical, de sus proyectos, sus ilusiones, sus pasiones y  en general de su visión sobre  nuestra ciudad y el país,  Edwin Palma Egea  nos ha concedido una entrevista a BARRANCABERMEJA VIRTUAL  la que queremos compartir con ustedes.

 

 

LA ENTREVISTA

 

 

BV:     Edwin…  hablemos sinceramente…  ha estado su nombre por estos días rondando con ocasión al retiro de la demanda por parte de Ecopetrol que buscaba despedirlo de la empresa.    En las redes sociales se dice que es por su apoyo al fracking y por haber “vendido” el acuerdo de escalafón para trabajadores directos de Ecopetrol.    ¿Qué tiene que decir usted al respecto?

 

“Me atribuyen poderes que no sabía que tenía”, dice Edwin Palma

Edwin Palma E.

EP:     Édgar, sinceramente, me han atribuido poderes que no sabía que tenía.  Lo primero  que  tengo  que  decir  es  que  yo  nunca  he  dicho  que  apoyo el fracking.   Nuestra posición como sindicato, hasta el momento, es que debemos escuchar todos los argumentos técnicos, políticos, ambientales, sociales y económicos.   Una vez escuchados, tomaremos una decisión, que sea cual sea, defenderemos.    Proponer un debate democrático no puede ‘satanizarse’, es una actitud responsable frente a un tema que tiene implicaciones reales en temas ambientales, económicos y laborales.  Entonces es necesario que nos escuchemos todos, sin dogmatismos y con razones. Hay gente que habla por hablar y eso no es un debate.

 

 

BV: ¿O sea que todo lo del fracking y su continuidad en Ecopetrol es una falacia?

 

EP:   Pues claro que sí.     Si yo estuviera a favor del fracking y esa fuera la razón por la que Ecopetrol retira la demanda en mi contra, ¿entonces cuál es la razón por la que casi medio sindicato está proponiendo el mismo debate que yo?,   ellos (el resto del sindicato) no tienen demandas que les retiren.   Eso es un absurdo, solo son conjeturas de los normales contradictores que uno tiene en la lucha política.     Édgar,  yo aquí no soy más que un ave de paso, este sindicato hace elecciones y el día que no me elijan pues regreso a mi trabajo y listo, la institución sindical sigue.

 

Hay personas que creen que aquí se toman decisiones deliberadamente y no es así, aquí en la Unión Sindical Obrera USO se discute democrática y responsablemente.

 

 

BV:   ¿Y qué le responde a quienes dicen que usted vendió el escalafón para trabajadores directos de Ecopetrol?

 

EP:   Respecto del escalafón de trabajadores directos, la primera precisión que hay que hacer es que yo soy parte de una comisión de 5 dirigentes nacionales y que no creo que yo los haya obligado o apresurado a firmar un acuerdo, no creo tener esa capacidad de dominio sobre el resto de mis compañeros.    El acuerdo fue posteriormente validado por amplias mayorías en la junta.   Sigo convencido que es un gran avance,  no es perfecto, porque es el resultado de una “negociación”, pero es un avance para 2.600 trabajadores directos de los 9.000 que tiene la empresa y que abre puertas para abordar los temas de escalafón de los otros casi 7.000 trabajadores directos y de más de 10.000 tercerizados que ganan salarios acordados entre Ecopetrol y la USO.

 

Es mejor llegar con cosas pendientes a la próxima negociación (que es en menos de un año), que llegar con todo el asunto por resolver.  Igual, pactáramos lo que pactáramos íbamos en todo caso a tener enemigos.    Mire Édgar, no conozco un solo acuerdo en la historia de la USO que deje contentos a todos los involucrados.   El mejor ejemplo es el acuerdo de paz, un acuerdo para silenciar 14.000 armas no dejó contento a medio país, pero ahí se sacó adelante.  Aquí pasa lo mismo, un acuerdo, que en 10 meses le entrega a algunos trabajadores aumentos salariales de hasta del 22% no les gusta a todos porque siempre se quiere más, pero bueno, hay que seguir adelante.

 

Hay trabajadores que llevan años estancados, como los no escalafonados y los tercerizados, hay que pensar en ellos también.   Ojalá que los críticos del acuerdo cuando reciban los aumentos salariales, miren al cielo y se acuerden que es gracias a su sindicato, en enero fueron 800 trabajadores los que recibieron aumentos salariales que no esperaban.

 

 

BV:   Sigamos hablando del retiro de la demanda que Ecopetrol le tenía usted para despedirlo de la compañía…

 

EP:    El retiro de la demanda, como lo dijo el comunicado del sindicato, es un triunfo sindical. La gente no alcanza a imaginarse lo que significa un dirigente menos en la agenda de rehenes que permanentemente negocia con la patronal.   A pesar de eso, una semana después fui notificado de una sanción más que me pone ad portas de un nuevo despido y persiste la persecución de la Oficina de Control Disciplinario que ha adelantado en mi contra 29 procesos en mi corta vida sindical y que solo tienen dos o tres dirigentes en todo el sindicato.   Los abogados que llevan trabajando con nosotros hace años saben que siempre trabajamos y luchamos por eso y celebramos cuando obtenemos un triunfo ante Ecopetrol o cualquier otra empresa del sector en el que estamos vinculados.    Ya perdí la cuenta de cuantos reintegros hemos logrado por las vías jurídicas.

 

 

BV:     Me di cuenta que  le criticaron mucho a usted el hecho de decir que Echeverry, el presidente de ECOPETROL S.A. saliente, era un “buen tipo”,    ¿Qué motivó esa afirmación?    ¿En serio le parece un buen tipo?     A muchos no les parece.

 

EP: Siempre da muy buenos réditos hablar mal de la gente.   Hay gente que habla mal de las personas en público por estar del lado ‘políticamente correcto’ y en privado son otra cosa.     Yo dije algo que creo que es cierto, Echeverry me pareció una buena persona, al margen de su posición política e ideológica y de lo que ha hecho en su vida política y su paso por Ecopetrol.    Echeverry siempre estuvo abierto a hablar.    Gracias a esas buenas relaciones evitamos despidos en Barrancabermeja, Cartagena y en el oleoducto.    Claro que Echeverry obedeció a una agenda que le trazaron desde el gobierno, como seguro lo hará Bayón,   pero no podemos desconocer que, por ejemplo, apuestas como la de Campo Rubiales, fueron importantes para nosotros y sobre todo para el país, y se hizo durante su presidencia, gracias a la lucha de la USO y con la voluntad política de él.   Hay personas que no entienden eso, es normal, siempre es mejor hablar mal de las personas, eso da más réditos políticos y la mayoría sabe que es así.   Yo he aprendido a no personalizar las contradicciones políticas.

 

 

BV: ¿Va a seguir en la dirección del sindicato o se prepara, como dicen muchos, para un cargo político?

 

EP:   Por ahora no quiero un cargo político.   El otro año espero hacer una especialización en políticas públicas a ver si eso me llama la atención en el corto plazo. Creo que puedo hacer más cosas en lo sindical por ahora y pues estaré ahí mientras los trabajadores lo decidan. Hay grandes retos y a mí me gustan esos retos y los asumo. Un deseo no cambia nada, una decisión puede cambiar muchas cosas y la utopía nunca se cumple.  En este sindicato los cargos no nos lo regalan, nos lo dan los trabajadores y hace menos de dos años obtuve la mayor votación, puede que el otro año ya no sea así y pues lo aceptaré y tomaré otras decisiones, mientras tanto aquí seguiré, haciendo sindicalismo y también política, ambas se complementan y son necesarias.  Además, todos los días aprendo de las personas que conozco y de los eventos en los que me vinculo, quiero seguir preparándome y con ello contribuir, en lo posible, a la transformación de esta sociedad tan desigual.

 

 

BV:     Uno percibe que usted estudia mucho, ¿hay otros dirigentes sindicales así como usted, que les gusta estudiar?

 

EP: Realmente no sé.  No percibo la vida y la actividad sindical como una competencia. Yo estudio porque siempre me ha gustado, creo que eso siempre nos dará una visión cada día más diferente de la vida.  Lo que he estudiado hasta ahora lo he puesto al servicio de los trabajadores y ahí están las conferencias, las demandas, los reintegros, las columnas y otro sinnúmero de gestiones que se han traducido en derechos a los trabajadores.  Como ya lo dije,  el otro año quiero estudiar algo sobre política, vamos a ver cómo me va.   En España acabo de realizar un curso de expertos latinoamericanos en derecho del trabajo y me ha gustado la experiencia.  Conocer el mundo le abre a uno la mente y le genera un montón de ideas que puede replicar en su país y en su organización.

 

 

BV:   Hemos visto sus debates con ambientalistas y su defensa por la industria petrolera.   ¿Por qué hacerlo si eso genera tanta impopularidad?

 

EP:   Yo siempre he pensado que nadie tiene la última palabra.   No son la excepción los ambientalistas. No hay ambientalistas extremos, sino personas que usan el medio ambiente para hacer política.   Al único ambientalista que le creo es a Ted Trainer, incluso, que aun viviendo en la “vía de la simplicidad” habla de ir reduciendo el consumo de energía, pero no de ‘apagarla ya’ como lo hacen algunos demagogos.

 

Es evidente que algún día tendremos que vivir con menos energía, pero hoy en día hay ambientalistas que no saben responder preguntas sobre cómo sobrevivir sin energía fósil o remplazar los ingresos y los empleos que ello produce.

 

Los países desarrollados, con los que absurdamente nos comparan, hablan de transición energética a 20 0 30 años y aquí hay candidatos presidenciales diciendo que el otro año ya no explotan más petróleo.  En ese tema hay mucha desinformación y alguien tiene que proponer el debate. Lo estamos haciendo. Sobre el debate se construyen conclusiones democráticas.

 

Yo desde que tenía 17 años de edad trabajo en la industria y todo lo que soy y lo que tengo se lo debo a ella. Sería desagradecido no defenderla. Es lo mismo que le digo a los miles de trabajadores que dependen de ella, si no lo hacemos nosotros no lo hará nadie, porque ahora resulta que trabajar en la industria minera y petrolera es como si fuera un delito o algo criminal y eso no lo voy a aceptar.

 

Claro que hay problemas, claro que debe ser de otra forma, claro que debe ser respetuoso del medio ambiente y del agua, claro que no se puede explotar en todas partes, claro que debe respetar a los trabajadores y a las comunidades, claro que debe dejar más renta en favor del pueblo, pero plantear que se debe paralizar la industria no pasa de ser demagogia, populismo y eso, personalmente lo voy a combatir con argumentos, datos y hechos.

 

No sé porque los ambientalistas creen que solo a ellos les interesa el agua y el medio ambiente. A mí también me interesa y mucho y por eso, creo, hay que debatir el tema.

 

 

BV:    Usted se refería a algunos retos que tiene el sindicato.  Mencione algunos.

 

EP:   El más inmediato es la negociación colectiva de 2018, donde estaré, junto con otros 4 compañeros, como asesor, por decisión de la Junta Directiva.  La idea es preparar a 17 negociadores a nivel nacional y poder sacar el mejor acuerdo posible.

 

Yo creo que ahí se deben abordar como mínimo 5 aspectos fundamentales:

 

a) estabilidad laboral para trabajadores directos

 

b) formalización y derechos de trabajadores tercerizados

 

c) movilidad salarial de trabajadores de ECOPETROL

 

d) eliminación del acuerdo 01 de 1977

 

e) actividades de alto riesgo.

 

El sindicato tiene el reto de volverse el aparato organizativo del sector minero energético más poderoso del país, por primera vez en la historia ser mayoritario en Ecopetrol, hacer que el Congreso legisle sobre el derecho de huelga, proponer la negociación colectiva por rama, hacer un acuerdo de amnistía sindical para normalizar relaciones obrero- patronales, proponer al país una transición energética y hacer que el desarrollo que genere la industria en el país sea el mayor posible.

 

Francamente no me parecen pocos los retos.

 

 

BV:    Lo veo en las redes sociales dictando conferencias con sindicalistas de otras organizaciones.   ¿De qué se trata?

 

Edwin Palma E.

EP: Pues a mí me gusta por regla general compartir con otros sindicatos sus experiencias, compartir mis conocimientos y aprender de ellos.   Me gustaría algún día poder tener la oportunidad de ofrecer la catedra de derecho laboral en alguna universidad, creo que es importante y que la mayoría de universidades no lo toman en serio.     Hay sindicatos que me invitan a que les dicte charlas, yo les pido los temas, los preparo y voy.    Recientemente les estoy compartiendo una sentencia que fue producto de una demanda mía ante la Corte Constitucional que tiene que ver con el debido proceso en la relación de trabajo.  Pero también abordamos otros temas que creo que son necesarios para la formación sindical y la defensa de los intereses gremiales y políticos de los trabajadores.   A donde me inviten, con todo el gusto voy.

 

 

BV:     ¿Usted cómo se define políticamente?

 

EP:    Apenas tengo 34 años y por ahora estoy aprendiendo y soy una mezcla rara de muchas convicciones políticas e ideológicas.    Leo Marx, Lenin, Mao, Gramsci y a Camilo.    Pero también leo a Hirschman, a Orwell, a  Zuleta y a  Piketty.     Me considero reformista permanente, liberal de pensamiento, republicano y progresista. No me gusta prometer lo que no puedo cumplir, eso es ‘demagogia’ y la demagogia también es corrupción, aunque a muchos les guste que le digan lo que quieren escuchar.

 

 

BV:    Por último, ¿Cómo ve a Barrancabermeja?

 

EP:     Barrancabermeja es el ejemplo de que se generó una dependencia en torno a la industria del petróleo.    Hoy que no hay PMRB y que cayeron los precios del petróleo sentimos la depresión económica.    Muchos le echan la culpa a los gobernantes que han pasado durante décadas, pero todos tenemos la culpa porque los asuntos de la política son asuntos de los seres humanos, de todos, cuando votamos, cuando nos pensamos la ciudad en la que vivimos.

 

Creo que esta crisis que está viviendo debe servir de oportunidad para reinventarse y el alcalde lo está proponiendo bien.     Más allá del debate que se genera en redes sociales siempre entre ‘los mismos con las mismas’,  hay que construir una ciudad entre todos.    Yo me pregunto,  ¿por qué todos esos que dicen querer a Barrancabermeja y que atacan todo el tiempo al alcalde no se postulan al congreso y le ayudan a sacar adelante al municipio?    Siempre será más fácil destruir y oponerse a todo.

 

Ojalá la vida me alcance para ver gobernando a todos los que hoy se oponen a todo.

 

 

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BARRANCABERMEJA VIRTUAL, entrevista con el líder sindical EDWIN PALMA EGEA, septiembre de 2017, ©

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