El Polo Democrático tomó la posición de abstenerse en la votación de la revocatoria

El Polo Democrático tomó la posición de abstenerse en la votación de la revocatoriaColombia vive una recesión económica que el ex ministro de Hacienda del gobierno de César Gaviria, Rudolf Hommes, ha denominado “alas de cucaracha”.

 

El analista económico Aurelio Suárez Montoya, cita en su artículo del periódico El Tiempo del día 12 de junio de 2017, para analizar desde diversos ángulos de opinión las expresiones del ex ministro Perry, el ministro Cárdenas y el propio FMI, manifestaciones estas que lo llevan a la conclusión de que este panorama es:  “el dilema,  entre caída en picada o mediocre crecimiento, es el mismo del debate internacional económico; similar a una torre de Babel, causada por la burbuja trastornada de la globalización financiera, presente también en abigarradas movilizaciones sociales de rebeldía”.

 

Cito este análisis para señalar que Barrancabermeja es la ciudad que más ha sufrido las consecuencias del impacto recesivo que vive el país, agravado en grado sumo por medidas tomadas en el gobierno del presidente Santos y por Ecopetrol como la suspensión del proyecto de modernización de la refinería, la negación de la declaración de una emergencia económica para el puerto petrolero y de igual manera la posibilidad de convertirla en Distrito Especial.

 

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Además del lastre que ha venido arrastrando la ciudad del enclave que heredó de la actividad petrolera, por lo cual no ha podido desarrollar otras alternativas de encadenamientos industriales, con los que, sin duda, Barrancabermeja hubiese adelantado una economía diversificada, como la de Cartagena, donde está la otra refinería de Colombia; otra serían las condiciones que tendría el puerto petrolero para afrontar la crisis recesiva que hoy afronta nuestro país.

 

Una ciudad tan dependiente de la actividad petrolera como Barrancabermeja cuyos ingresos fiscales, demanda interna y dinámica económica se sustentan de la producción, refinación, transporte y comercialización de los hidrocarburos queda expuesta a los efectos recesivos si esta actividad se contrae.

 

Y eso es precisamente lo que está viviendo la ciudad con todas las consecuencias que de esta se derivan como la caída de la demanda en el poder adquisitivo de la gente, la pérdida de miles de puestos de trabajo, el cierre de empresas, la reducción del comercio, el aumento de la pobreza, el crecimiento de la delincuencia y la violencia, el impacto medio ambiental y con ello la corrupción que campea a lo largo y ancho del país.

 

Cualquiera que hubiese sido alcalde de Barrancabermeja sin ser responsable de la crisis que heredó, se enfrentaba a semejante crisis, afectada por medidas adicionales tomadas desde el gobierno nacional como el recorte de las regalía petroleras, la reducción de las trasferencias del sistema general de participaciones y la reforma fiscal, que empeoran la situación, y una emergencia sanitaria producida con las licencias ambientales otorgadas por la CAS a rellenos sanitarios en lugares que impactan sistemas lagunares de la ciudad.

 

En unas condiciones como estas, es necesario que la ciudad priorice una agenda de mediano y largo plazo que le permita afrontar la crisis a la vez que va desarrollando alternativas que vayan actuando conjuntamente con otras actividades económicas, sociales, culturales y ambientales que sin abandonar la industria del petróleo, estas si le sirvan de apalancamiento para salir de la crisis actual y desplegar una economía integrada con los sectores del agro, la industria, el comercio, los servicios, la educación, la salud, la cultura y hasta la banca, que pongan a funcionar la producción y el trabajo para generar riqueza con mejor distribución y así empezar a reducir la espantosa desigualdad que nos avergüenza ante el mundo.

 

Estos son los problemas que no se resolverán con la revocatoria del alcalde que se adelanta en medio de una  polarización sin precedentes, dejando profundas heridas en los bandos en contienda, la ciudad dividida, quedando el camino expedito para que los Vargas Lleras, los Santos o los Uribe profundicen la crisis que ellos mismos cocinaron para la ciudad en los últimos 14 años de sus sucesivos gobiernos, en los que se tomaron las medidas que hoy tienen a Barrancabermeja en una de las crisis más grandes de su ya casi centenaria fundación municipal, por no decir de su historia que es mucho más larga.

 

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Es precisamente esta circunstancia la que no ha salido a relucir en la confrontación de la revocatoria porque pareciera que a nadie le importa, lo que ha llevado al Polo Democrático Alternativo a abstenerse de participar de la tragedia y la comedia que se está urdiendo contra Barrancabermeja desde las más altas esferas del poder, pues no es extraño que desde afuera se lancen señales para que reine el caos.

 

Por todas estas razones, el Polo Democrático tomó la posición de abstenerse en la votación de la revocatoria con independencia respecto de la Administración Municipal y el alcalde, seguir luchando por el PMRB, contra las políticas antinacionales del gobierno del presidente Santos y la amenaza del uribismo; y por convicción y como un militante de partido que siempre he sido apoyo esa decisión.

 

Barrancabermeja, 13 de junio de 2017

 

ROBERTO SCHMALBACH CRUZ

Diputado del Polo Democrático Alternativo

Santander

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