Alcalde de Barrancabermeja concede entrevista al diario El Espectador

El alcalde de Barrancabermeja, Darío Echeverri Serrano, concedió una entrevista a la periodista Silvia Margarita Méndez Manosalva del diario El Espectador en donde deja clara su posición de rechazo toal a las licencias otorgadas por la CAS a dos basureros, uno de ellos (el de Rediba) —ya en funcionamiento—  y al que acusan de contaminar la ciénaga San Silvestre la fuente de agua de donde se surte el acueducto de Barrancabermeja.

 

BARRANCABERMEJA VIRTUAL se permite transcribir textualmente la entrevista publicada por El Espectador y que lleva por título:  “Licencias ambientales de rellenos sanitarios fueron ilegales”: alcalde de Barrancabermeja.

 

 

Licencias ambientales de rellenos sanitarios fueron ilegales“:  alcalde de Barrancabermeja.

Por: Silvia Margarita Méndez Manosalva.

 

Darío Echeverri admitió irregularidades en permisos para basureros de la ciudad, entre ellos Yerbabuena, señalado de contaminar la ciénaga de San Silvestre. Culpó a la Corporación Autónoma de Santander y cuestionó a Fiscalía y Procuraduría por no investigar.

 

Un mes después de anunciar el cierre del relleno Yerbabuena para finales de 2017, el alcalde de Barrancabermeja, Darío Echeverry Serrano, habló con El Espectador sobre las denuncias de contaminación por mercurio en la Ciénaga de San Silvestre y las irregularidades que se presentaron en el trámite de la licencia que la autoridad ambiental le otorgó al basurero en 2015.

 

El mandatario culpó a la Corporación Autónoma de Santander (CAS), y cuestionó a la Procuraduría y a la Fiscalía por no actuar con celeridad frente al tema. También aseguró que el transporte de los residuos del municipio santandereano a un nuevo sitio de disposición de basuras, la única solución viable hasta el momento, deberá ser costeado por los usuarios de estratos 1, 2 y 3.

 

 

La entrevista

 

Ya lleva 16 meses de gobierno y es conocedor de la problemática de los basureros en zonas de protección en la ciénaga. ¿Por qué hasta ahora se están viendo acciones en contra de estos rellenos, específicamente de Yerbabuena, propiedad de la empresa de recolección Rediba? 

 

El problema es que cuando uno llega a administrar no tiene nada. Cuando empecé, por ejemplo, el municipio no tenía bien el Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PGIR), que además no podíamos actualizar porque tampoco teníamos el Plan de Desarrollo nuevo ni el POT. Pero nosotros después hicimos licitaciones y solo al final del año pasado pudimos hacer esa actualización.

 

 

¿Pero, entonces, cuánto tiempo tomaría que la solución a un nuevo sitio de disposición lo defina un PGRIS o un POT, y luego trasladar las basuras o construir otro relleno? 

 

Tomar cualquier medida no es fácil. En la ciudad tenemos dos basureros licenciados que siguen drenando lixiviados, uno está suspendido (Anchicayá) y el otro opera con medidas preventivas. De ese último, que es el de Rediba, yo no niego que esté contaminando, es muy probable que sí lo esté haciendo, pero la realidad es que a fin de cuentas cuando nosotros dejemos de echar basura allá los niveles de contaminación se van a mantener porque hay otras causales.

 

 

¿Como cuáles?

 

Barrancabermeja ha cometido errores muy graves en las últimas décadas. Hace 30 años, por ejemplo, echábamos los residuos sólidos en un basurero a cielo abierto a 100 metros de San Silvestre por un sector llamado Campo gala (vía Llanito).

 

Ese basurero fue mal sellado y aún está drenando lixiviados porque nunca se le hizo un cierre técnico. Lo mismo pasó con una celda supuestamente transitoria llamada La Esmeralda, que terminó operando como basurero por 20 años y, si usted la visita, al sol de hoy sigue produciendo desagües que terminan en la ciénaga. El basurero de Rediba solo tiene de operación 15 meses y la ciénaga mantiene contaminación también proveniente de fenoles, ganadería y caños de campos petroleros.

 

 

En abril usted anunció el cierre del relleno bajo un decreto que obligaría a Rediba a irse para finales de 2017, y que en 30 días la empresa debe definir una alternativa para depositar las basuras de la ciudad, ¿en qué va eso?

 

Nosotros nos vamos a llevar la basura de allí. Vamos a presentar un nuevo sitio en polígonos que utiliza la industria del petróleo y le vamos a pedir a la CAS que nos dé un licenciamiento exprés para eso. Mañana 7 de mayo también se le vence al basurero la medida que tomamos de un mes para que definan alguna alternativa. Sin embargo, lo más importante es si la gente de estratos 1, 2 y 3 está dispuesta a pagar un mayor valor por esa solución.

 

 

¿Y qué implica ese nuevo plan de acción para el traslado de basuras?

 

Implica revisar los equipos para transportar la basura, que es mejor a La Dorada porque se coge la Ruta del Sol y son solo 280 km para llegar, y hay que adecuar un centro de transferencias de basuras. Ese centro no requiere licencia, pero sí un plan de manejo. También hay que contratar tracto mulas que lleven 30 toneladas diarias pero, le repito, ¿quién cree usted que va a pagar los 7 mil u 8 mil pesos que le vale de más ese servicio al municipio? Les toca a los usuarios.

 

 

Resulta injusto que sean los usuarios quienes tengan que pagar de más para que el municipio les solucione un problema de contaminación que ellos mismos permitieron, ¿no cree?

 

Hágale esa pregunta a la Superintendencia de Servicios Públicos que dice que ese valor de más, sea el problema culpa del que sea, lo tiene que asumir el usuario. Si a mí me dicen que lo tiene que pagar el municipio yo hago el esfuerzo y consigo esa plata. Yo entiendo la pregunta y comparto su opinión, es muy injusto.

 

 

¿Qué piensa del estudio de la Universidad Pontificia Bolivariana contratado por la misma Alcaldía que confirmó la elevación de mercurio en el agua de la ciénaga en los últimos dos años, es decir, desde que Yerbabuena comenzó a funcionar?

 

Es muy probable que la ciénaga con el pasar del tiempo cambie de comportamientos y que eso sea lo que se haya visto reflejado en ese estudio. Yo no pongo en duda que tengamos problemas de contaminación, pero el agua que suministramos en Barranca tiene la calidad y las condiciones para ser de consumo humano. No hay ninguna prueba ni ningún estudio que diga que en la bocatoma del acueducto hay muestras de mercurio.

 

 

¿Por qué la alcaldía no ha emprendido ninguna acción legal que ataque la licencia ambiental de Rediba?

 

Eso no es cierto, nosotros tenemos una carpeta con todas las quejas que le hemos pasado a la CAS y a la Superintendencia de Servicios sobre las irregularidades que hemos encontrado. Lo que pasa es que lo más fácil es darle duro al alcalde porque no han revocado esas licencias pero, ¿usted cree que las van a revocar? Esas licencias van a estar ahí, acuérdese de mí, lo de solicitar la revocatoria lo hicimos solo para cumplir un protocolo, un formalismo, porque ahí no va a pasar nada.

 

De todas maneras, comparto su opinión. Esas licencias fueron ilegales pero, ¿qué ha hecho la Fiscalía?, ¿qué ha hecho la Procuraduría? Ahora se rasgan las vestiduras y me da risa porque no he visto a la primera persona sancionada por esos permisos de la CAS, que fue la que cometió el pecado. Es que, si a mí me revocaran las licencias, yo tendría motivos para poder actuar bajo emergencia.

 

 

¿Cómo se entiende que al dueño del relleno (Reinaldo Bohórquez) la Alcaldía le adjudicó en 2016 la más grande licitación para descontaminar la ciénaga, la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR)?

 

Yo sé que eso no solo se ve mal, sino que también huele mal. Pero póngase en la otra parte, primero, antes yo logré destrabar esa PTAR que estaba desde hace como cuatro años parada. Segundo, acá se hizo un proceso de licitaciones que estuvo a cargo del acueducto (Aguas de Barrancabermeja) y de Ecopetrol, proceso que estuvo acompañado de la misma Procuraduría.

 

Se hizo licitación pública y de las siete u ocho firmas que se presentaron, quedaron solo dos: la firma española que también ganó el PTAR de Salitre por 400 millones de dólares y su socio, este señor Bohórquez. ¿Qué puedo decir yo ahí?, ¿Qué estos señores no pueden participar porque están contaminando? Acá toca tragarse una mano de sapos y yo no puedo prohibir la participación de ellos con ese motivo. Por ahora solo queda esperar que esos españoles sean serios.

 

 

Retomando el tema de la PGIR, la diferencia de costos entre el primero realizado en 2013 y su actualización a finales de 2016 es muy alta. Para hacerlo el municipio pagó $290 millones y para actualizarlo pagó más de $560 millones. ¿Cómo explica este aumento?

 

¿El tema de la PGIR es de valor o de calidad? El tema no es de valor porque nosotros hicimos un procedimiento. ¿De qué sirvió el primer PGIR? De nada. Además, yo no tengo las razones claras de cómo construyen esos presupuestos porque esta es una administración muy compleja como para estar en todos los temas.

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