Acusan al SENA de contratar instructores sin experiencia

(Informe Especial).

 

El Servicio Nacional de Aprendizaje SENA, atenta contra la formación de los aprendices al trabajo cuando contrata a instructores sin experiencia laboral.

 

¿Cómo fueron los inicios del SENA?

 

Cuando  el  General  Gustavo  Rojas  Pinilla  (ex presidente colombiano)  a  mediados de los años 50 creó al SENA,  lo  hizo  con  el  propósito  de  formar personal con eficacia laboral al sector industrial al país.  Esa formación se lograba a través de instructores  con  una  gran  experiencia  laboral  y  pedagógica, que garantizara al sector productivo empresarial una ‘buena mano de obra técnica y especializada’.

 

Por los años de 1970 hasta el año 2015;  se mantenía en el SENA esa filosofía laboral y pedagógica; pero ahora  —lamentablemente—  solo se necesita una carta de recomendación del político de turno y eso atenta contra el prestigio del propio SENA como institución educativa.

 

Hoy en el SENA, se dan el lujo de no contratar a un instructor con más de 20 años de experiencia laboral y con más de 15 años de experiencia pedagógica con todas las certificaciones de competencias laborales en pedagogía y a cambio prefiere un recién egresado de la universidad y del mismo SENA, pero con una buena carta de recomendación del político de turno.

 

Dicho en otras palabras, hoy en el SENA, para seleccionar instructores y maestros influye más el criterio político (politiquero) que el principio técnico y científico que debe regir a estas instituciones educativas.

 

Varios estudiantes del SENA se han dirigido a BARRANCABERMEJA VIRTUAL para expresar su preocupación por lo que ellos consideran «el desmejoramiento en su formación tecnológica al no contar con técnicos experimentados como parte de sus instructores».

 

«Las mejores empresas buscan actualmente profesionales que tengan estas cualidades y no sólo el conocimiento teórico que les entrega su carrera.  La experiencia es básica para la formación de las nuevas generaciones», dice uno de los jóvenes que actualmente estudia en esa institución.

 

Al momento de terminar el proceso de capacitación los estudiantes buscarán trabajo, por eso es importante que el aprendiz haga un análisis de las competencias y habilidades con las que cuenta y las grafique con determinadas situaciones y logros, para que las pueda potenciar tanto en su hoja de vida como en una futura entrevista, ya que éstas son cada vez más valoradas por las empresas.

 

En Europa, un instructor debe tener una preparación muy especial y debe tener mínimo 50 años de edad y 20 años mínimos de experiencia en lo que va enseñar, en Colombia parece que no hemos entendido el valor de la experiencia.

 

Colombia, país con una gran expectativa petrolera necesita técnicos bien preparados.

 

Colombia estará produciendo cerca de un millón de barriles de petróleo equivalentes por día.  Se proyecta que al final de año se estén produciendo 850.000 barriles de crudo por día y una producción de gas traducida en barriles de petróleo equivalente a 200.000 barriles. Para un total de producción de 1.050.000 barriles equivalentes de petróleo al día.

 

Por su parte, la sola Ecopetrol proyecta producir a final de año cerca de 520.000 barriles de petróleo por día, más una producción de gas de 100.000 barriles equivalentes por día, para un total de 620.000 barriles de petróleo equivalentes por día.

 

«Para volver económicamente productivo este objetivo petrolero; se necesitan trabajadores con eficacia laboral, y el SENA debe ser el ente gubernamental para preparar ese producto laboral, pero, con criterio técnico y no politiquero», dicen los expertos.

 

Por ejemplo, un estudiante del curso ‘Corte, Trazado y Desarrollo en Tubería’, si sale egresado del SENA capacitado a través de instructores con experiencia,  le garantiza a ese joven su estabilidad laboral en Colombia y si es ambicioso lo postula para hacerlo internacionalmente, pero eso sólo se logra con técnicos debidamente experimentados con largos años de experiencia en formación tecnológica.

 

Colombia ha vivido inmersa, por varios años, en procesos de modernización de su aparato productivo buscando mejorar su posición competitiva y la inserción internacional.  Sin embargo, los avances en esta materia se han visto frustrados, en parte por la baja productividad laboral y el bajo desempeño del recurso humano, asociado con la falta de competencias adecuadas, certificaciones, entrenamiento o experiencia necesaria.

 

Para responder a estos desafíos el gobierno nacional, viene impulsando, a través del Ministerio de Educación Nacional, el diseño e implementación de ‘Marcos de Cualificaciones y Sistemas de Transferencias de Créditos’, con los que se pretende mejorar la pertinencia en el sistema educativo  y lograr el reconocimiento de saberes y aprendizajes de la población a lo largo de la vida.

 

El SENA, por su parte, ha avanzado en el fortalecimiento de sus programas vocacionales, técnicos y tecnológicos. La idea es que estos se ajusten a altos estándares internacionales y les permitan a sus aprendices aumentar sus posibilidades de incorporarse a la vida productiva y mejorar la movilidad laboral, pero si a todo este proceso le meten ‘politiquería’, sin duda bajará el nivel de formación técnica y educativa que tiene la institución.

 

«Con instructores ‘primíparos’ no se logran llenar estos objetivos empresariales y en eso las empresas deben ser muy celosas porque detrás de una buena formación de la mano de obra viene el éxito empresarial en los mercados nacionales e internacionales», advierten conocedores de la problemática.

 

El país necesita técnicos con preparación técnica, social, humana.  A eso debe seguir apostándole el SENA como institución formadora de técnicos al servicio de las empresas en Colombia.

 

El instructor antiguo sabe perfectamente que las competencias laborales son un conjunto de destrezas y conocimientos a las tareas exigidas de la profesión.

 

SENA de la Regional de Santander tiene aún a su servicio un equipo de profesionales experimentados en la preparación técnica de nuestros jóvenes.

 

Es al SENA Regional Santander al que va dirigido este mensaje de reflexión en el sentido de continuar respetando la experiencia profesional y evitar las influencias de la ‘politiquería’ que le causan un enorme daño a la formación profesional de nuestros jóvenes.

 

A los Instructores nuevos hay que prepararlos, para que llenen esas vacantes a corto plazo,  ellos deben ser competitivos, creativos, innovadores, investigadores y sobre todo deben saber tomar decisiones, pero todo eso se logra con la ‘experiencia’.
Debido a que el perfil del empleado ha cambiado, las cualidades que se solicitan hoy también han ido modificándose.
Si bien cada profesión en el mundo laboral exige habilidades distintas, hay ciertas competencias que todo profesional debe tener para poder desempeñarse con éxito en el trabajo.

 

En el proceso de capacitación a los aprendices es muy importante que cada aprendiz tenga claro cuáles son sus habilidades, de tal manera que logre destacarlas en el momento de la entrevista laboral y demuestre por qué es el mejor candidato.

 

Algunas de las más relevantes son:

 

AUTOCONFIANZA: Consiste en la seguridad en uno mismo. Las personas que tiene autoconfianza son atrevidas, no les importa el qué dirán y poseen la capacidad de sobreponerse. Está muy relacionado con la autoeficacia y la autoestima.

 

CREATIVIDAD:   Es la capacidad de inventar, crear nuevas ideas y ver la realidad de otra manera. Permite innovar, es una cualidad que en el trabajo tengas la capacidad de encontrar soluciones alternativas a los problemas cotidianos.

 

EMPATÍA: Es la capacidad de percibir lo que los compañeros del trabajo puedan sentir. Comprensión interpersonal, es una habilidad imprescindible en un equipo de trabajo, pues permite tomar decisiones pensando en las consecuencias personales que pueden tener éstas en los compañeros y subordinados.

 

DESTREZA PARA COMUNICAR:   Los buenos comunicadores tienen la capacidad de iniciar conversaciones con todo tipo de gente, de entender y hacerse entender.

 

TRABAJO EN EQUIPO: Es una cualidad fundamental y muy valorada. Escuchar las opiniones de los demás, así como estar dispuesto a colaborar y generar un ambiente de compañerismo.

 

INICIATIVA: Es la capacidad de asumir tareas sin que le sean indicadas y trabajar con compromiso.

 

TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN: Es la habilidad para tolerar la molestia, quienes poseen esta cualidad suelen ser personas flexibles, racionales y pacientes.

 

FLEXIBILIDAD: Es la destreza de adaptarse a los cambios, distintos entornos, circunstancias y personas. Quien es flexible posee capacidad de renovación continua y una mente abierta.

 

En cierta medida todos contamos con estas habilidades que sirven para desenvolverse en el trabajo.   Para potenciarlas es primordial conocernos a nosotros mismos y saber cuáles son nuestras fortalezas, así como nuestras carencias y límites.

 

Cuando se cumpla lo anterior; logramos entregarle al país un aprendiz con una apertura laboral muy llamativa, pero eso se logra a base de un sacrificio en su tiempo de capacitación y con personal experimentado en formación técnica.

 

«El SENA debe recuperar estos valores para entregarle al país un instructor técnico profesional al sector industrial del país; íntegro, leal, honrado y con eficacia laboral», concluyen algunos estudiantes preocupados por el tema.

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